¿Cómo impulsar el liderazgo? Claves para un mentoring transformador

Álvaro González Alorda presenta ‘Cabeza, corazón y manos’ en la Universidad de Navarra

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Álvaro González. FOTO:
12/02/20 10:31

El mentoring es un viaje transformador que propone el autodesarrollo como “la palanca fundamental para impulsar el liderazgo”, explicó el socio director de emergap, Álvaro González Alorda, en la sede de posgrado de la Universidad de Navarra.

González Alorda presentó su libro ‘Cabeza, corazón y manos’ y explicó las claves para un mentoring transformador:

1) Cada persona es protagonista de su desarrollo. No es una responsabilidad delegable.

El directivo expuso que, “hasta hace dos décadas, el acceso a la formación estaba bloqueado por un enorme muro que en las empresas se superaba, principalmente, dotando de presupuesto a las áreas de formación”. Un límite que se ha superado debido a que “la cantidad y la calidad de los recursos formativos disponibles —y, en su mayoría, gratuitos o con un coste bajo— se han multiplicado de modo exponencial”.

Si bien, advirtió, “aún se mantienen dos inercias. La primera es que, a pesar de que esas áreas ahora tienden a llamarse Learning&Development, siguen despachando formación tradicional con el foco puesto principalmente en el contenido. Y la segunda es que muchos profesionales siguen delegando su propio desarrollo al equipo de Talento Humano de la empresa en la que trabajan. La manera más práctica de romper con ambas inercias es instalar una nueva capacidad en la organización: el autodesarrollo. Empezando por la alta dirección”.

2) El rol del mentor es acompañar a identificar retos de desarrollo, a aterrizarlos y a darles un seguimiento disciplinado.

“Si cuentas con la ayuda de un mentor —sea tu jefe o una persona externa a la organización—, su rol es acompañarte por un período razonable de tiempo para ayudarte a identificar tus retos de desarrollo, a seleccionar las competencias (comportamientos habituales, observables y medibles) con las que abordarlos, a aterrizar las competencias en proyectos concretos y a ejecutarlos con disciplina —aseguró Álvaro González Alorda—. No obstante, la mera superioridad jerárquica no cualifica para convertirse en mentor. Para serlo con legitimidad hay que habérselo ganado con años de trabajo disciplinado, poniendo cabeza, corazón y manos en el propio desarrollo”.

3) La transformación personal es un proceso de desarrollo de hábitos y de construcción del carácter.

“La transformación personal no se logra acumulando cursos, programas y certificaciones como quien estampa sellos en un pasaporte. Eso es turismo académico —apuntó el directivo—. Tampoco se alcanza escuchando charlas de motivación. Más bien, las personas se transforman a través del learning by doing, del ejercicio diario de su voluntad, desarrollando buenos hábitos y construyendo el carácter que se requiere para asumir responsabilidades de liderazgo. Ya sea una organización de cien mil personas o algo mucho más importante, la propia familia”.